lunes, 20 de enero de 2014

Noche de San Daniel




                                NOCHE DE SAN DANIEL


Se denomina Noche de San Daniel o Noche del Matadero a la del 10 de abril de 1865 en la que la Guardia Civil, unidades de Infantería y de Caballería del Ejército español reprimieron de forma sangrienta a los estudiantes de la Universidad Central de Madrid que realizaban una serenata en la Puerta del Sol de apoyo al rector de la misma, Juan Manuel Montalbán que había sido depuesto tres días antes por orden del gobierno del Partido Moderado presidido por su líder el general Narváez por no haber destituido al catedrático Emilio Castelar por haber publicado en el diario La Democracia los días 21 y 22 de febrero de 1865 dos artículos muy críticos con la reina Isabel II.

El 10 de abril, lunes, el nuevo Rector tomaba posesión de su cargo y juraba fidelidad a la reina. Esto provocó protestas entre los estudiantes y movilizó al Partido Progresista en los barrios del exterior de la capital. Por la tarde, estudiantes, obreros y representantes del Partido Demócrata y del Progresista acudieron a la Puerta del Sol desde distintos puntos con la intención de ofrecer una nueva serenata. Al llegar cerca de Sol, el Ministro González Bravo ordenó a la Guardia Civil cargar contra los manifestantes. En la zona se encontraba también una unidad de Infantería y otra de Caballería que habían sido movilizadas en la mañana para la ocasión. En total unos mil hombres armados.

Cuando los guardias civiles a pie y a caballo llegaron a la Puerta del Sol, según relató un testigo, «sin que mediase intimación ni advertencia de ningún género, principiaron con un coraje ciego a hacer uso de las armas y a cazar a la multitud descuidada». Se produjeron diversas cargas, con disparos y bayoneta calada. Los manifestantes se dispersaron por las calles adyacentes y trataron de colocar barricadas sin conseguirlo ante la actuación de la Caballería. Durante las sucesivas oleadas murieron catorce personas y ciento noventa y tres fueron heridas de diversa consideración.

La mayoría de los muertos y heridos fueron transeúntes que no participaban en la algarada estudiantil, incluyendo ancianos, mujeres y niños. En cambio la guardia civil sólo tuvo un herido, un centinela a caballo que recibió una pedrada -por lo que el ministro de la Gobernación Luis González Bravo faltó a la verdad cuando aseguró ante las Cortes que se había «derramado la sangre de nuestros soldados»-. Los trágicos sucesos se debieron, según Josep Fontana, "a un ataque de furor de Narváez y González Bravo, que se consideraban desafiados por los manifestantes e incitaron al brutal ataque".


Fue la consecuencia de una serie de acontecimientos que tienen sus más remotos antecedentes en 1864, cuando el gobierno de Narváez prohibió a los docentes universitarios que en dichos centros o fuera de ellos vertieran opiniones contra el concordato de 1851 o favorables al krausismo. En ese sentido, cuando el gobierno pretendió aprobar la ley por la que se enajenaba el patrimonio real en beneficio del estado, salvo una cuarta parte que pasaría a ser privativa de la Reina, Castelar publicó un par de artículos criticando de una manera irónica que pasa manos de Isabel II una parte de un patrimonio que no era suyo, sino que debía transvasarse íntegramente desde el Patrimonio Real al Patrimonio Nacional.

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